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Encuentro con Don Lauro (monje tibetano y chamán maya galáctico)
Don Lauro llega y juega, juega y crea, mira y siente.

“Veo un solo pueblo de corazón unido, una sola raza viviendo en armonía”

Desde que tenía seis años, este chamán chiapaneco supo que tenía el poder de sanar los males de otros. Entonces asumió sus capacidades como un compromiso con la vida.

Se define como alguien que está al servicio de la comunidad. Sus seguidores aseveran que donde entra se percibe el amor, el desapego a las cosas materiales. Nada de conductas preestablecidas. Simplemente dar curso a la vida. Quien viera a luz primera hace algunos años en Chiapas señala que desde los seis años se dio cuenta de que tenía ciertos dones, que la comunidad reconoció y más tarde el Consejo de Ancianos y Ancianas. Fue así como recibió una formación especial y el encargo de velar por la naturaleza, las plantas, las piedras y todo ser viviente.

Estuvo el el Tíbet, en donde recibió una educación que le permitió aprender a curar a sus semejantes, sin embargo asevera que estos dones jamás podrán ser utilizados para curarse a él mismo. Soy un sacerdote maya nombrado por mi comunidad. Es un trabajo pesado, es ir traspasando al Consejo de Ancianos y Ancianas que son quienes eligen. No es que yo diga quiero ser esto o lo otro. Es la gente la que lo propone a uno, y como hombre de sanación va adquiriendo rangos.

Tuvo una formación que me ayudo a conjuntar lo maya con lo tibetano. Don Lauro sana gente no solo de enfermedades físicas, sino también psicológicas y espirituales. Su labor la realiza a través del canto, la danza y el trabajo cósmico. Parte de la tarea importantísima que este sacerdote tiene y le nace del corazón, es nunca poner en conflicto ni las medicinas, ni las tradiciones. Es hacer especial énfasis en lo que nos identifica, mas que en lo que nos divide. El observar cual es la esencia, la unidad y el respeto de las distintas tradiciones, sus modos de sanación y curación… y siempre termina con una frase maya cuya traducción resume esta visión: “todos, un solo corazón”. Aunado a compartir la sanación a través de talleres de energía, canto, danza y oración, Don Lauro dice que su mayor compromiso es con su vida y después con la gente, con la comunidad, el cuidado de las plantitas, rocas, lagos y ríos. “Es importante salvarse primero uno para poder salvar a los demás. Si todos hacemos conciencia en estos momentos oscuros, podríamos volver a la luz. Por que de eso se trata en estos momentos. Se necesita mucho amor, hoy, mañana y siempre”.

Y con gran emoción recibimos el viernes 4 de octubre de este año, a partir de las 9:30 AM, en nuestra casa, en Corazón Akáshico a Don Lauro de la Cruz, chamán maya galáctico en el que en un encuentro cálido y familiar conoceremos a este gran ser humano y nos compartirá su esencia, su luz y su amor.

Aparta tu lugar por que tenemos cupo limitado.

Donativo: $500 (Quinientos pesos 00/100 M.N.)

Informes:
Cel. 55 5101 5663 y 55 2095 2080

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